Si hay algo que resume la esencia del pádel éso es el juego de paredes, y es que el pádel permite seguir jugando la bola una vez ésta ha botado en nuestro campo y ha salido rebotada desde una de las paredes de nuestro campo, lo que hace que puntos que a priori parecían perdidos se puedan seguir jugando gracias a rebotes en las paredes. Es, por tanto, fundamental para el juego defensivo del pádel el dominio de los rebotes en las paredes, ya que ello nos facilitará la defensa y nos puede beneficiar en la dinámica del punto.
Los golpes que realizamos con ayuda de las paredes son por lo general golpes defensivos (a diferencia de la bajada de pared, que es un golpe de contraataque apoyándonos en un rebote en la pared), por lo que lo primero que tenemos que saber es que la mejor posición en la pista para realizar estos golpes es la posición que hemos comentado en otros artículos cuando hablábamos de golpes de fondo: un paso por detrás de la línea de servicio y un poquito escorados hacia nuestro rincón.
Cuando dejar que la bola rebote en la pared:
Como hemos comentado al principio, las paredes nos van a ayudar a defender mejor, por lo tanto, las bolas que vamos a dejar rebotar en la pared de fondo serán bolas que la pareja contraria está utilizando para atacarnos. Yo aconsejo a los jugadores seguir una norma muy sencilla:
- Para velocidades de bola media, toda bola que bote en nuestro campo entre la red y nuestra línea de servicio, intentaré tocarla sin dejarla rebotar en la pared de fondo. Este tipo de bolas me dan tiempo suficiente para preparar los golpes y les complico a los contrarios la devolución puesto que les dejo menos tiempo de reacción. Además, evito que una bola se me pueda quedar cerca de la pared de fondo por un mal cálculo del rebote de dicha bola.
- Para velocidades de bola media, toda bola que bote entre la línea de servicio de mi campo y la pared de fondo, será más cómodo dejarla rebotar en la pared de fondo y devolverla después del rebote.
- Para velocidades de bola alta (sobre todo voleas y remates), lo más cómodo es dejar que la bola rebote en la pared de fondo, ya que me dará más tiempo a preparar el golpe y situarme cómodo para la devolución.
- Para velocidades de bola baja, lo más cómodo es no dejar que la bola rebote en la pared puesto que se nos puede quedar muy cerca del muro y complicarnos la devolución.
Salida de pared:
Armado: La preparación del golpe es la misma que para el golpe de derecha o revés de fondo. La única característica de la preparación de este golpe es lo que llamaremos "torear la bola". Ésto quiere decir que si me imagino la bola como un toro, con la preparación del golpe lo que hago es "torear" la bola, preparando el golpe antes de que llegue la bola y alejándole y escondiéndole la pala a la bola. Para golpear la bola yo siempre tendré que estar entre ésta y la pared, de ahí la importancia de que siempre mantengamos la posición de defensa un paso detrás de la línea de servicio, permitiéndonos llegar a la pared de fondo con un solo paso atrás.
El golpe y la terminación: La bola la golpearemos a la altura de nuestra cintura y un poco por delante de nosotros para poder dirigirla y controlarla bien. Lo único que deberemos hacer es tener paciencia, colocarnos bien detrás de la bola (pared-jugador-pelota) y dejar que ésta, después del rebote en la pared de fondo, alcance la altura de nuestra cintura para poder golpearla. Si la bola viene rápida o alta, normalmente deberemos dar unos pasos hacia adelante y perseguir la bola hasta que esta baje a la altura de la cintura. Al principio os aconsejo que hagáis ésto, que dejéis la bola correr y después corráis detrás de ella y dejar que llegue a la cintura para golpearla.
Vídeo demostrativo:
Fuente: www.padelencasa.com
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